¿ Las consultas on line funcionan bien?

Es una pregunta muy habitual, así que esta vez no soy yo la que escribe el post, si no que es una paciente mía la que lo escribe. La he estado tratando por skype, ya que vivimos en ciudades diferentes. Os dejo su comentario, a ver qué os parece, a mí me ha emocionado mucho.

“Hoy hace un año que empecé con Azahara Nieto (nutricionista) ♡ @secomecomosevive
Llevaba desde 2013 con una vida muy sedentaria, una alimentación bastante pésima y una autoestima un poco por los suelos. Intentaba comer bien y duraba una semana, tenía hambre todo el rato y nunca me sentía saciada, así que era todo bastante frustrante. Además está eso de que la gente se cree con derecho a opinar sobre ti, que es lo que lleva pasándome toda la vida: “qué delgada estás, ¿tienes anorexia/bulimia?, “ui, vaya como engordaste, eh?”. Si ya es difícil contentarse a uno mismo, es agotador intentar contentar al resto del mundo. 
El caso es que, casualidades de la vida, conocí a esta mujer y no quiero enrollarme contando cómo fue ni lo increíblemente buena que es, así que contaré lo importante. El 23 de abril empecé a cumplir a rajatabla los menús que ella me había preparado, siempre con infinitas opciones por si algo no me gustaba. Me enseñó a comer raciones de persona, me enseñó cómo debe ser un plato, qué proporciones debe haber de cada cosa, cómo gestionar la ansiedad, trucos para seguir teniendo vida social sin romper esa buena rutina que estás consiguiendo, etc. 
Dejé el azúcar, mi nevera se llenó de verduras, tenía dos fruteros porque con uno no hacía, le daba duro al pescado y los índices de grasa empezaron a bajar en nada. Pero lo mejor no fue eso, que obviamente era lo que quería inicialmente. Lo mejor fue que la sensación que tenía siempre de cansancio desapareció, las migrañas empezaron a disminuir, dormía bien, me sentía feliz, empecé a ser un poco menos estreñida y me miraba al espejo y me gustaba. 
Los tres o cuatro primeros meses me sentía muy mal si salía con gente y comía mal, porque es lo que se suele hacer en sociedad, salir a beber y comer mal, pero Azahara me enseñó a gestionar también ese sentimiento de culpa y me enseñó que lo importante es comer bien y disfrutar de la vida, que no pasa nada por comer mal puntualmente, lo importante es que esa no sea la base de tu alimentación.  Ahora que trabajo y sigo liada con la universidad es bastante complicado llevarlo todo al día como cuando empecé hace un año (que no trabajaba y tenía todo el tiempo del mundo), pero como he aprendido a comer voy apañandome como puedo. Y ahora en el trabajo los viernes pedimos siempre kebab, pero no me siento mal porque lo disfruto mucho y sé que lo importante es comer mucha fruta, mucha verdura, legumbres, beber agua y mover el culete. El resto es totalmente compatible con eso.

Es una mierda que no nos enseñen desde pequeños lo importante que es una buena alimentación, y es una mierda que de mayor sea algo que no está al alcance de todos los bolsillos, pero cruzarme con Azahara Nieto es de lo mejor que me ha pasado en la vida. Y además de sentirme bien físicamente, ahora me miro al espejo y digo “tía, estás to' cachorruda!”. Si buscáis ayuda para temas así, os la recomiendo al 100%. Es una profesional increíble, es muy fácil trabajar con ella incluso a distancia, te da toda la confianza y el apoyo del mundo y es una maravilla aprender de ella. El otro día aprendí que los guisantes no son verdura, por cierto :S

Gracias por todo limonsita, me das la vida. Es maravilloso tener a alguien con quien puedo hablar de mis cacas. Feliz aniversario :) “

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RUIDO

No te encuentras bien, tienes al cabeza a mil. Muchas cosas que hacer, muchas cosas que pospones, sensación continua de no llegar a todo y un tremendo malestar.
No sabes por donde empezar con todo eso y lo que se te ocurre es comer algo rico. Te vas al súper, porque en casa no hay nada de eso. En tu casa se come muy sano y ciertas cosas no tienen cabida. 
Empiezas a comprar de forma moderada, no es para tanto, te dices mientras que recorres el súper de principio a fin.
Cuando estás en la caja te das cuenta que igual es mucho, pero crees que puedes dejar comida o tirarla. ¡ Yo puedo, te dices!
El cajero del súper sin saberlo está asistiendo al preludio de un atracón, pero él que va a saber, eres una clienta más.
Cuando llegas a casa, no esperas ni a ponerte cómoda para disfrutar del tal festín. Esa comida no está comprada para disfrutarla, si no para engullirla. De pie, sin saborear, a toda mecha...mientras comes parece que viene algo de calma, no dura ni diez segundos. En tu cabeza ya no hay ruido, quizás culpabilidad y palabras crueles hacia ti.Además ahora tienes dolor de estómago.
Ojalá el dolor físico amortiguase el dolor emocional, pero no. Solo lo trae al plano terrenal.

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Saltar al vacío.

Esta planta y yo llevamos juntas dos años, dos años desde que decidí dar un vuelco a mi vida. Saltar al vacío es una de mis especialidades.
No sé de donde saqué la fuerza para dar el paso, porque en ese momento no sentía que la tuviera. Pero vaya si estaba.

Confía, Coño

Quizás este primer artículo para un blog que acabo de crear con sudor y muchas lágrimas, no sea el que esperarías . No os voy a hablar de un súper alimento, ni de la vitamina B12, ni si dejamos ya de tomar leche o no. Igual no es la mejor manera de iniciarse en un blog, pero os aseguro que es la mía.